🎒 Mochila lista, casa segura: qué revisar en tu hogar ante un sismo
Estás en casa, terminando de cenar.
Quizás viendo una serie, trabajando en la laptop o simplemente descansando después de un día largo.
De pronto, todo empieza a moverse.
La lámpara se balancea.
Escuchas cómo vibran los vasos en la cocina.
Y mientras buscas dónde protegerte, aparece una pregunta que probablemente ya te habías hecho antes:
“¿De verdad estamos preparados para un sismo?”
En Lima sabemos que vivimos en una zona sísmica. Escuchamos recomendaciones, participamos en simulacros y hablamos de la famosa mochila de emergencia.
Pero seamos sinceros: ¿cuántas veces hemos revisado realmente nuestra propia casa?
Esa repisa que lleva meses un poco floja.
El televisor que simplemente está apoyado sobre un mueble.
Las cajas que seguimos dejando junto a la puerta.
Son detalles que normalmente no parecen importantes, pero que durante un movimiento fuerte pueden convertirse en un riesgo.
No podemos evitar que ocurra un sismo.
Pero sí podemos hacer algunas cosas desde ahora para estar mejor preparados.
Aquí tienes por dónde empezar 👇
🪑 1. Ese mueble alto que nunca has asegurado
Mira alrededor de tu sala.
¿Tienes una biblioteca alta?
¿Un televisor apoyado sobre un mueble?
¿Repisas con libros u objetos pesados?
Ahora imagina qué podría pasar si todo empieza a moverse con fuerza.
A veces damos por hecho que un mueble es seguro simplemente porque lleva años en el mismo lugar.
Pero eso no significa que no pueda volcarse.
Vale la pena revisar:
- Bibliotecas y estantes altos
- Televisores y muebles de entretenimiento
- Repisas flotantes
- Espejos y cuadros grandes
- Objetos pesados colocados en altura
Siempre que sea posible, asegura los muebles altos con fijaciones adecuadas para la pared y coloca los objetos más pesados en las partes inferiores.
👉 No se trata de cambiar toda la distribución de tu casa, sino de evitar que algo que utilizas todos los días pueda caerse durante un sismo.
🚪 2. La salida de casa no debería ser una carrera de obstáculos
Ese zapatero junto a la puerta.
La bicicleta que todavía no encuentras dónde guardar.
Las cajas que dejaste en el pasillo “solo por unos días”.
Suele pasar.
Pero durante una emergencia, esos pequeños obstáculos pueden complicar una evacuación.
Haz una prueba sencilla.
Camina desde tu dormitorio hasta la salida.
¿Hay algo que estorbe?
¿Las puertas abren completamente?
¿Sabes por dónde evacuar cuando sea seguro hacerlo?
Si vives en un edificio, también conviene conocer las escaleras de emergencia y el punto de reunión establecido.
Recuerda: mientras ocurre el movimiento, lo importante es protegerte siguiendo el plan de emergencia de tu vivienda. No corras hacia las escaleras ni utilices el ascensor.
👉 Una ruta de evacuación sirve de poco si está llena de cosas que podrían hacerte tropezar.
🪟 3. Mira lo que tienes colgado sobre tu cabeza
A veces nos preocupamos por los muebles grandes, pero olvidamos mirar hacia arriba.
Un espejo sobre la cama.
Un cuadro pesado junto al sofá.
Una lámpara colgante.
Un adorno de vidrio en una repisa alta.
Son cosas que forman parte de la decoración y que dejamos de notar con el tiempo.
Pero vale la pena preguntarse:
¿Qué pasaría si esto se desprendiera?
No necesitas quitar toda la decoración.
Solo revisar que los objetos estén bien sujetos y evitar colocar elementos pesados o frágiles donde puedan caer sobre alguien.
👉 Si algo está flojo, inclinado o mal instalado, mejor resolverlo ahora que descubrirlo durante una emergencia.
⚡ 4. ¿Sabes dónde cortar la luz o el gas de tu casa?
Es una pregunta sencilla.
Pero no todos sabemos responderla.
¿Dónde está el tablero eléctrico?
¿Dónde se encuentra la llave de paso del gas?
¿Quién más en casa sabe identificarlos?
Después de un sismo, algunas conexiones podrían resultar dañadas. Por eso es importante conocer las instalaciones y mantenerlas en buenas condiciones.
Presta atención si ya has notado:
- Tomacorrientes deteriorados
- Cables expuestos
- Conexiones improvisadas
- Mangueras o tuberías de gas dañadas
- Equipos mal asegurados
No necesitas desmontar nada para hacer esta revisión inicial.
Y si encuentras alguna conexión deteriorada, evita manipularla por tu cuenta.
Importante: si después de un sismo percibes olor a gas, no enciendas luces ni aparatos eléctricos, no generes llamas y aléjate del lugar. Sigue las indicaciones de los servicios de emergencia y del proveedor de gas. No intentes resolver la fuga si hacerlo te pone en riesgo.
👉 Saber dónde están las instalaciones principales puede ayudarte a actuar mejor si alguna vez ocurre una emergencia.
🎒 5. La mochila de emergencia… ¿sabes dónde está?
Todos hemos escuchado hablar de ella.
La vemos en campañas, noticias y simulacros.
Pero ahora viene la pregunta:
¿Tienes una en casa?
Y si la tienes, ¿sabes exactamente dónde está?
Porque una mochila guardada al fondo del clóset, detrás de cinco cajas, probablemente no sea muy útil cuando más la necesites.
Entre los artículos que puedes considerar están:
- Agua para consumo
- Alimentos no perecibles
- Linterna
- Radio portátil y pilas
- Botiquín básico
- Artículos de higiene
- Copias protegidas de documentos importantes
- Medicamentos personales necesarios
- Artículos para bebés, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas, según corresponda
No todas las familias necesitan exactamente lo mismo.
La mochila debe adaptarse a quienes viven en casa.
Y algo que solemos olvidar: revisarla de vez en cuando.
Comprueba las fechas de vencimiento, el estado de las pilas y que todo siga funcionando.
👉 Prepararla una vez está bien. Mantenerla lista es lo que realmente importa.
🏠 6. No esperes a que tiemble para decidir dónde protegerte
Imagina que empieza un sismo mientras estás en tu dormitorio.
¿Sabes dónde protegerte?
¿Y si estás en la cocina?
¿O en la sala?
Cada vivienda es diferente.
Algunas tienen grandes ventanales. Otras cuentan con muebles altos, ambientes abiertos o espacios estrechos.
Por eso, no conviene elegir una zona segura simplemente porque una pared parece resistente.
Lo recomendable es identificar previamente las zonas de menor riesgo de acuerdo con las características de tu vivienda y las indicaciones de Defensa Civil.
Durante el movimiento, mantente alejado de ventanas y objetos que puedan caer, y sigue el plan de emergencia establecido para el inmueble.
Si vives en un edificio, revisa también su señalización y las recomendaciones de administración.
👉 Cuando todo empieza a moverse, no es el mejor momento para ponerse a buscar dónde protegerse.

👨👩👧 7. Todos en casa deberían saber qué hacer
Puedes tener los muebles asegurados.
La mochila preparada.
Las rutas despejadas.
Pero falta algo importante.
Que las personas con las que vives también sepan qué hacer.
Y no necesitas organizar una reunión complicada.
Basta con conversar unos minutos.
Pregúntense:
- ¿Dónde se protegerá cada uno?
- ¿Qué haremos si estamos en habitaciones diferentes?
- ¿Cómo nos comunicaremos si estamos separados?
- ¿Quién ayudará a los niños o a quienes necesiten asistencia?
- ¿Dónde nos encontraremos después de evacuar, si corresponde?
Si tienes mascotas, inclúyelas también en el plan. 🐶
Incluso pueden hacer un pequeño simulacro familiar para practicar.
👉 La idea no es asustar a nadie. Es evitar que todos tengan que improvisar cuando llegue el momento.
🔍 8. Después del movimiento, no asumas que todo está bien
Termina el sismo.
Miras alrededor.
Parece que nada importante ocurrió.
Y lo primero que quieres hacer es volver a la normalidad.
Pero antes conviene observar con cuidado.
Revisa si hay:
- Vidrios rotos
- Muebles u objetos inestables
- Grietas nuevas o daños visibles
- Fugas de agua
- Olor a gas
- Cables o conexiones deterioradas
Si encuentras daños importantes en paredes, columnas u otros elementos estructurales, no permanezcas en el inmueble ni vuelvas a ingresar hasta que personal competente determine que es seguro.
Y si notas riesgos eléctricos o de gas, evita manipular las instalaciones.
👉 No todo daño se nota inmediatamente. Si algo te genera dudas, es mejor que sea evaluado antes de volver a utilizarlo.
🤔 Entonces… ¿por dónde empezar?
No tienes que preparar toda la casa este fin de semana.
Puedes hacerlo poco a poco.
Hoy: mira qué muebles altos, repisas u objetos pesados necesitan estar mejor asegurados.
Mañana: revisa las rutas de evacuación y confirma cuáles son las zonas seguras de tu vivienda.
Después: prepara o actualiza tu mochila de emergencia.
Y cuando todos estén en casa: conversen sobre qué hacer durante y después de un sismo.
Lo importante es que la preparación no se quede en una lista que leíste, guardaste en el celular y nunca volviste a mirar.
Porque esos pequeños pendientes que resolvemos hoy pueden ayudarnos mucho cuando más lo necesitemos.

📲 ¿Encontraste algo que necesitas asegurar o revisar?
Si mientras preparas tu hogar encuentras una repisa floja, un mueble que necesita fijación o alguna instalación eléctrica que requiere atención, puedes solicitar ayuda de un técnico verificado directamente desde la App KEDO.
Prepararse para un sismo no significa vivir con miedo ni pensar constantemente en lo que podría pasar.
Significa tomar algunas precauciones para sentirnos más tranquilos en el lugar donde pasamos buena parte de nuestra vida.
Porque cuidar nuestra casa también es una forma de cuidar a quienes viven en ella. 🎒🏠💙


