Abres la ducha por la mañana. Y algo no se siente igual. El agua sale, sí… pero con mucha menos fuerza de lo normal. Mueves un poco la llave pensando que quizás eres tú. Nada. Entonces pruebas el lavadero. Después el caño de la cocina. Y aparece la pregunta inevitable: “¿Qué pasó con la presión […]
